
Miren ustedes lo que son las cosas que un día como este mismo, hace ya unos
controvertidos treinta años, nació
un menda bañadito en flujos y con la cabeza más
pallá que
pacá, mirando inquisitivo a mi madre como diciendo "
esta noche qué hay de cenar". Y coño, me está sentando bien ese tres terrible en el DNI (caducado, por cierto) , estoy más
bien hecho, se me ha puesto una mirada de esas penetrantes a lo
Victor Mature y sigo bajando bragas al
mismo ritmo que siempre, eso sí, sin intención de fornicio, pues esa esta
reserved para una que yo me sé,
pueril zíngara de contoneo mareante. Ya sin flequillo y sin
futuro, pocas cosas me parecen metas factibles, y la vida es sueño y los sueños, como decía
Calderón, a tomar por culo. Drama postizo a parte, tutto bene, salud de coña, peso ideal (o sea, barrigazo
pizzocervecero, buena señal), y de pasta pelao pelao pero por motivos conocidos, véase
ludopatía ocioelectrónica, mujeres (o sea, la mía con tirón de manga) y manduca de la buena con el calificativo de abundante. Los
porros los he dejado. En el cajón.
Y ahora que ya soy oficialmente trentañero adultoformalserio he decidido celebrarlo con un acto a la altura. Uno de aquellos de sentar la cabeza. Así que me he comprado el World Of Warcraft (más conocido por Güolohgüalclaf) y me he pasado la noche matando lobos madereros en Villanorte, ahí mis cojones. Y es que el juego de Blizzard es realmente una pasada. Todo lo que decían de él es totalmente cierto. En un principio choca un poco la austeridad de su apartado gráfico (algo desfasado a estas alturas), pero su estética desenfadada y con tintes de dibujo animado hace que enseguida te olvides de esa impresión inicial y disfrutes como un enano (o cualquiera de las otras razas) de este juegazo. El servidor va como la seda y sin nada de lag, y los caminos de Azeroth están plagados de jugadores que te saludan, te piden consejo o entablan amistad contigo como si de una ciudad real se tratase (una del PSOE). Insisto, una pasada. Y ustedes dirán, no deberías estar buscando piso, mostrenco?? Y así mismo he hecho. Si me quereis encontrar resido en la posada de Villadorada, junto a la feria de la Luna Negra, en el bosque de Elwynd (servidor español Tyrande) y mi nombre es Ventura... Y por doce euros al mes! Luego dirán que la vivienda está cara.