360 motivos para no salir a la calle
A petición del amigo Trepanador (que ya es casi palabra de Dios por estos lares) y de algunos otros coleguillas que me han venido a pedir consejo como si del Oráculo de Delfos del ocio electrónico se tratase mi persona, he decidido hacer un articulillo a cerca de la nueva generación de consolas que nos llegan próximamente (Wii en noviembre, Playstation 3 para marzo) y las que están ya (uséase mi maravillosa Xbox 360 besito muá).
Card y un juego, claro está, gentileza de SONY). Y luego a coger un taxi para casa porque la cabeza casi me estalla por la impaciencia de sobarla, tocarla, quererla (ese día pedí fiesta en el curro). Así que, una vez dejado patente lo patéticamente friki que puedo llegar a ser a mis treinta tacos y mi amor demostrado por Playstation, llega la reflexión. Como dijo la Jurado (rest in peace), se nos murió el amor de tanto usarlo. Y después de aquello de hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo, apareció tras una cortina Billy Gates con una rosa roja entre los dientes y una Xbox en la mano. Y fuí suyo.
tenido extra y juegos clásicos como Street Fighter y Pac Man a través del nuevo servicio Xbox Live Arcade. La posibilidad de ver en todo momento a qué están jugando tus colegas en ese mismo instante y poder invitarles a partidas o enviarles mensajes que pueden recibir en el messenger. Porque esa es otra. Siendo Microsoft, la compatibilidad con el PC es total, tanto en red como en interactividad e intercambio de contenidos. Los juegos cada vez son más variados y de mayor calidad, destacando sobre la media el Table Tennis de Rockstar, el Oblivion de Bethesda, el Saint's Row de Volition o el Dead Rising de Capcom, más los próximos SmackDown! 2007 (lucha libre, Chiringui!!), Pro Evolution Soccer 6, Lost Planet, Blue Dragon, Gears Of War, Assasin's Creed, Halo 3, Forza Motorsport 2, NBA 2K7, etc, etc... (joder, hasta el etcétera es buenísimo)Etiquetas: Videojuegos y otras cosas serias





Se bañó con enormes caimanes, metió su cabeza en las fauces más acojonantes del mundo animal e inventó formas de jugarse la vida en las que no hubiéramos ni pensado de no vérselo hacer a él. Y al final, lamentable y jodidamente, sucedió. El pasado cuatro de septiembre falleció a los cuarenta y cuatro años el famoso ecologista y showman Steve Irwin, conocido mundialmente por su programa Cocodrile Hunter. Por lo visto se encontraba en Australia rodando una filmación submarina para un documental en la Gran Barrera Coralina, cerca de Port Douglas, y una manta raya le clavó el aguijón justo en el pecho, muy cerca del corazón, provocándole la muerte de forma casi instantánea. El veneno de este animal no acostumbra a ser mortal pero la cercanía de la herida al corazón de Irwin pudo hacer que la transmisión al organismo fuera más inmediata. El equipo médico se dirigió al lugar del accidente sin éxito, pues al llegar ya lo encontraron muerto.


